Procrastinación

¿Qué es procrastinación? Procrastinar consiste en posponer deliberadamente tareas importantes pendientes, a pesar de tener la oportunidad de llevarlas a cabo (se tiene el tiempo y la ocasión). Puede afectar a acciones (p. ej terminar un trabajo pendiente), conductas (p. ej posponer el dejar de fumar o el hacer ejercicio) y/o a la toma de decisiones.
Los procrastinadores crónicos son conscientes de las consecuencias que comporta su tendencia a posponer: proyectos personales y profesionales estancados, recargos económicos, problemas de salud, oportunidades perdidas, excusas por inventar, disculpas por pedir… También tiene un elevado coste interno, que suele consistir en sentimientos de inadecuación, frustración, reacciones de ansiedad y baja autoestima. A pesar de conocer el precio a pagar, no logran ponerse “en marcha”.

-Si la procrastinación no es flojera, entonces, ¿de qué se trata?
Etimológicamente“procrastinación” deriva del verbo en latín procrastināre, postergar hasta mañana. Sin embargo, es más que postergar voluntariamente. La procrastinación también deriva de la palabra del griego antiguo akrasia, hacer algo en contra de nuestro mejor juicio.
La procrastinación no es un defecto del carácter o una maldición misteriosa que ha caído en tu habilidad para administrar el tiempo, sino una manera de enfrentar las emociones desafiantes y estados de ánimo negativos generados por ciertas tareas: aburrimiento, ansiedad, inseguridad, frustración, resentimiento y más.
“La procrastinación es un problema de regulación de emociones, no un problema de gestión de tiempo”, dijo Tim Pychyl, un profesor de Psicología y miembro del Grupo de Investigación sobre Procrastinación en la Universidad Carleton en Ottawa, Canadá.

¿Existen personas más propensas? Los estudios parecen indicar que la procrastinación está relacionada con peor salud psicológica, existiendo una conexión entre las personas que dejan las cosas para otro momento y problemas de ansiedad, estrés o depresión. También parece ser más común en personas más jóvenes y ser un comportamiento que está presente en ambos sexos.
dependiendo del factor que mayor peso tenga en cada persona. Principalmente:
Expectativa: Baja/alta confianza en uno mismo. Solemos intentar calibrar el desempeño necesario para lograr el éxito con la mínima implicación posible
Valor: Dependencia de la recompensa y propensión al aburrimiento. Si te resulta demasiado difícil puedes frustrarte y abandonar, si es demasiado fácil te aburrirás y querrás dejarlo.
Impulsividad: No puede esperar. Nopermitas que tus necesidades
alcancen cierto límite, si necesitas
echar una partida antes de ponerte a estudiar hazlo, la cuestión es que tu trabajo no se vea interrumpido porque de repente ya no puedes soportarlo más y tienes que jugar.

¿Qué dicen los científicos?
Piers Steel, investigador de la Universidad de Calgary,ha desarrollado una fórmula (bautizada como teoría de la motivación temporal), que, según asegura, explica la procrastinación:U=EV/ID.

‘U’ hace referencia a la utilidad de la tarea una vez realizada, y su valor es proporcional al producto de las expectativas (E) por el valor que le concedemos a terminar el trabajo(V), e inversamente proporcional a la inmediatez (I) y a la sensibilidad de cada persona a los retrasos (D). Según la fórmula de Piers Steel, las tareas que queremos que se lleven a cabo mejor y a las que más importancia otorgamos son las que más frecuentemente dejamos para más adelante. Más que pereza, dice Steel, «lo que hay detrás de la procrastinación es un exceso de perfeccionismo

¿Cómo evitar caer en la procrastinacion?
1. Establece tus objetivos
Cuando tus objetivos son poco realistas o no están bien definidos, es más probable que termines procrastinando. Conocer el motivo que hay detrás de tu esfuerzo, te ayudará a vencer la tentación..

A la hora de definir objetivos debes procurar que sean lo más específicos posibles. Los objetivos muy generales o amplios no resultan motivadores. Incluso pueden generar cierto malestar por percibirlos como demasiado lejanos o difíciles de alcanzar.

Otro requisito de los objetivos es que deben ser personales y motivadores para ti. Si pretendes alcanzar un objetivo que no te resulta relevante, difícilmente te vas a sentir motivado para trabajar en ello.
2. Organiza tu día
Uno de los principales desencadenantes de la procrastinación es tener que decidir cuál es la acción siguiente. No saber qué hacer genera sentimientos negativos y hace más probable que recurras a la procrastinación.

Habrás comprobado que la tentación aumenta en los momentos de cambio de tarea. El motivo es que iniciar una actividad genera cierta resistencia, porque requiere un esfuerzo extra. Si a esta resistencia se suma el esfuerzo mental de planear la siguiente actividad, las probabilidades de procrastinar se multiplican
3. Divide tu trabajo
Para evitarlo la mejor estrategia es dividir tu trabajo en tareas pequeñas y sencillas de abordar. Cada parte del trabajo se convierte en una tarea simple que, una vez terminada, te genera sensación de logro y aumenta tu motivación.
4. Elimina distracciones
Si quieres estar más concentrado en tu trabajo debes eliminar o reducir al mínimo las potenciales fuentes de procrastinación. Es posible que tenga más mérito vencer la procrastinación en un entorno cargado de distracciones y fuentes alternativas de diversión, pero es un esfuerzo innecesario.

¿Cuáles son estas distracciones? Depende de cada caso, pero hay algunas muy comunes. Hoy en día, el teléfono móvil es la gran tentación, donde tenemos casi de todo: redes sociales, internet, videos, música, correo, contactos, juegos, etc.


Video en vivo de Facebook:
https://fb.watch/8FWOnGt3ux/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *